Cuando la sociedad no acepta tu dolor: Duelo desautorizado

08/27/2025

El duelo por una pérdida es una experiencia que todas las personas atravesamos en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, no todas las pérdidas reciben el mismo reconocimiento y la misma consideración y aceptación social. Es como si algunas pérdidas tuvieran “menos derecho” a ser lloradas y expresadas. 

¿Alguna vez alguien te ha dicho “no es para tanto”, o tu misma te has juzgado pensando “no deberías sentirte así”?  Si te ha pasado, probablemente has vivido un duelo desautorizado, también llamado un duelo prohibido.

¿Qué es un duelo desautorizado? Es aquel que la sociedad no le da el valor que tiene, que no acompaña o incluso que rechaza. Cuando nuestro entorno no reconoce ni respeta nuestras necesidades emocionales y relacionales, el proceso de duelo se hace más difícil y puede complicar su evolución natural.

Algunos ejemplos de pérdidas desautorizadas son: 

  • Relaciones extramatrimoniales
  • Exparejas
  • Amistades o vínculos no familiares
  • Parejas homosexuales
  • Pacientes, alumnos o personas a quienes hemos acompañado
  • Personas marginadas socialmente: migrantes, personas sin hogar, aquellas que viven privadas de libertad en instituciones penitenciarias…
  • Animales de compañía
  • Pérdidas de capacidades físicas, autonomía o independencia con el paso del tiempo
  • Fallecimiento de personas muy mayores o con enfermedades prolongadas
  • Pérdidas gestacionales

En ocasiones también se desautoriza el dolor de ciertos dolientes:

  • Niños
  • Personas mayores
  • Personas con discapacidad

Y hay circunstancias que generan rechazo social y un duelo aún más difícil de compartir como es el caso del suicido, homicidio, sobredosis, sida. 

Cuando hay desautorización de tu dolor y no recibes apoyo pueden aparecer consecuencias como:

  • Sentirte aislada o sola en tu proceso
  • Vivir tensiones o malentendidos con tu red de apoyo, que a veces llevan a perder vínculos importantes.
  • Sentir vergüenza y/o culpa por lo que sientes, pudiendo llegar a enquistarse estos sentimientos y a bloquear tu capacidad de pasar página y seguir adelante
  • Llegar a reprimir tu llanto y tus emociones en un intento que estas desaparezcan, si bien lo que suele suceder es que aparecen con más intensidad cuando llegan otras pérdidas.
  • Tener ansiedad, depresión, somatizaciones, trastornos de conducta o adicciones.

Si estás viviendo un duelo desautorizado quiero que sepas algo muy importante: que tu dolor es legítimo y que nadie tiene derecho a decirte cómo debes vivirlo ni cuanto tiempo “es suficiente” para transitar tu proceso. 

Busca espacios donde te sientas segura, personas que te escuchen sin juzgar, que te sostengan y acompañen. Y si no los encuentras, un profesional puede ser eses apoyo que necesitas para vivir tu duelo de forma saludable sin añadir más dolor a tu pérdida. 

Si lo deseas puedes ponerte en contacto conmigo a través de mi formulario de contacto.

🪻Estaré aquí para acompañarte con respeto en este momento tan difícil que te ha tocado vivir. 

Médico terapeuta
en pérdidas y duelo provocadas
por enfermedad o muerte.

Para conocer mi experiencia,
visita mi Linkedin