El Día del Padre no se puede borrar del calendario.
Aunque una parte de ti quisiera que pasara desapercibido, aparece en el colegio, en las manualidades, en los pasillos llenos de cartulinas, en los mensajes del grupo de madres y padres, en los anuncios… Y su ausencia todavía se vuelve más visible.
Si eres madre y tu pareja ha fallecido, este día toca tu propio duelo a la vez que te enfrenta al duelo infantil de tus hijos. Quizá son pequeños y no entienden del todo qué ocurre. Quizá son adolescentes y lo viven en silencio, con enfado o con distancia. Y tú estás ahí, sosteniendo, acompañando, mientras estás rota por dentro.
Y es que no es nada fácil.
Es normal que el Día del Padre duela más cuando hay duelo infantil
Las fechas señaladas tienen la capacidad de remover tu duelo, aunque sintieras que “ya estabas un poco mejor”. No significa que estés retrocediendo. Significa que amas, que recuerdas, que hay un vínculo que sigue vivo dentro de ti y de tus hijos.
En el duelo en fechas señaladas puede aparecer tristeza, rabia, cansancio emocional o ganas de desaparecer ese día.
Muchas madres sienten la tentación de “pasar de largo”, de no hablar del tema o de intentar que sea un día normal. A veces ayuda, y otras veces no. Recuerda que lo importante no es evitar el dolor, sino encontrar una forma más amable de atravesarlo.
Porque huir del día no hace que duela menos. El dolor va contigo estés donde estés.
Planifica el Día del Padre con antelación para ti y para tus hijos
Algo que suele ayudar mucho es no improvisar.
Unos días antes, puedes abrir la conversación con tus hijos, adaptando el lenguaje a su edad. Si te preguntas cómo acompañar a un hijo en duelo. empezar por hablar es una forma muy poderosa de sostener. Iniciar una conversación con tu hijo-a, adaptando el lenguaje a su edad, es una buena manera de acercarte a él-ella y de sostenerle.
- “En el cole vais a hacer cosas por el Día del Padre. ¿Cómo te hace sentir eso?”
- “¿Te/os apetece que hagamos algo especial ese día o preferís que sea tranquilo?”
No siempre sabrán responder. A veces te dirán “me da igual” y luego el día les removerá por dentro. Pero el simple hecho de preguntarles es una forma de educarles y de transmitirles un mensaje muy potente: “Tus emociones importan y podemos hablar de esto en casa.”
El colegio y el duelo infantil cuando el padre ha fallecido
Las actividades escolares pueden ser especialmente difíciles para los niños que han perdido a su padre. Manualidades, tarjetas, festivales… todo recuerda lo que falta.
Si puedes, habla con el tutor o tutora con antelación. No para “quitar” la actividad, sino para que exista sensibilidad.
A veces basta con que el niño pueda elegir hacer la tarjeta para su padre fallecido o bien para el abuelo, un tío, si así lo desea. Es importante no forzarles, que tengan la opción de no participar ese día sin sentirse señalado.
No es sobreprotección. Es no exponer innecesariamente al dolor.
No imponer una forma de vivir el Día del Padre en duelo
Algunas familias necesitan recordar. Otras prefieren que el día pase sin rituales.
No hay una manera correcta de vivir el Día del Padre tras la muerte del padre.
Puedes proponer sin imponer:
- Mirar algunas fotos y contar anécdotas vividas juntos.
- Dibujar algo para papá.
- Hacer una actividad que a él le gustaba hacer con los niños.
- O simplemente estar juntos en casa, sin hacer nada especial.
Y también está bien no hacer nada de eso si no apetece. Hacer no es una obligación. No recordar activamente no significa olvidar.
Cada hijo vive el duelo infantil a su manera (y tú también)
Un hijo puede querer hablar de su padre todo el día.
Otro puede encerrarse en su habitación.
Uno puede estar más irritable.
Otro, aparentemente “normal”.
No están viviendo el duelo mal: cada uno lo está viviendo a su manera.
Y tú también.
Puede que te sientas más cansada, más sensible o con menos paciencia ese día. No te juzgues por ello. Acompañar el duelo de tus hijos mientras sostienes el tuyo es una doble tarea emocional enorme.
No tienes que ser fuerte todo el tiempo. Ser una madre suficientemente buena también incluye mostrar que a veces duele.
Validar el duelo con frases sencillas
Un gesto o un “te veo” ayuda más que grandes discursos cuando hablamos de cómo hablar de la muerte con niños.
- “Es normal que hoy estés triste.”
- “Yo también le echo de menos.”
- “Podemos hablar de papá cuando quieras.”
- “No pasa nada si hoy no tienes ganas de nada.”
No busques que se animen rápido, sólo que se sientan vistos y que tú estás ahí con ellos-as
El objetivo no es que el Día del Padre “no duela”, sino que no lo vivan solos-as.
Crear pequeños refugios de cuidado en esas fechas que activan el duelo
Ese día, cuida los detalles:
- Menos exigencias.
- Más calma.
- Planes sencillos.
- Espacios de descanso emocional.
A veces, planear algo agradable al final del día (una peli juntos, una cena especial, un paseo tranquilo) ayuda a que el día no quede asociado solo al dolor.
No es para tapar la tristeza, sino para recordar que, incluso en los días difíciles, la vida sigue ofreciendo pequeños apoyos.
Y a ti, mamá, ¿quién te cuida en este proceso de duelo?
En este día es fácil colocarte solo en el lugar de sostener. Pero tú también estás de duelo. También te remueve la ausencia. También necesitas apoyo.
Hablar con alguien de confianza, permitirte llorar cuando los niños no te ven, o incluso buscar acompañamiento profesional si estas fechas te desbordan, no es un fracaso. Es una forma de cuidarte a ti misma y también a ellos.
El Día del Padre seguirá existiendo, aunque él no esté.
No como una celebración obligatoria, sino como una fecha que duele… y que podemos intentar atravesar con más amabilidad, más verdad y menos exigencia.
Si te pesa, no lo estás haciendo mal.
Si ese día te cuesta, no estás fallando como madre.
Estás acompañando una ausencia muy grande, con el corazón lleno de amor.
Y eso es muchísimo. 💛





